Mudras Sanación 3 - SALUD HOLISTICA

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Mudras
MUDRAS DE SANACIÓN 3


Uttarabodhi-Mudra
(Mudra de la gran iluminación)

Ambas manos cruzadas ante el plexo solar, es decir, a la altura del estómago; los índices y los pulgares unidos. Los índices señalan al techo y los pulgares hacia el suelo o el estómago. Si está echado, apoye las puntas de los pulgares en el extremo inferior del esternón.
El Uttarabodhi-Mudra se puede practicar en todas partes, en cualquier momento y durante el tiempo que se quiera.
Practique este mudra cuando se sienta abatido física y mentalmente, quiera relajarse o necesite una idea detonante, una chispa de ingenio.
El Uttarabodhi-Mudra fortalece el Elemento Metal (veranexo C), al que se asigna la energía de los pulmones y del intestino grueso. Refuerza la fase de inspiración en la respiración y actúa reanimando al favorecer un ensanchamiento en la zona del corazón y la zona superior de los pulmones. El Elemento Metal guarda una relación directa con el sistema nervioso y con todo conductor de impulsos eléctricos o energéticos. Se trata de conductores internos, pero también externos que conectan al ser humano con el entorno y con las fuerzas cósmicas. El Elemento Metal conduce la fuerza universal, también denominada Chi o Prana, de fuera a dentro, de ahí que sea el responsable de la reposición interna de reserva energética. Por eso, a mí me gusta comparar este mudra con un pararrayos, y suelo practicado antes de dar una conferencia o una clase, o de ponerme a escribir, ya que por un lado, quiero ponerme en contacto con las fuerzas divinas, que deben ser la esencia de mi trabajo, y por otro, establecer un vínculo con las oyentes o las lectoras. Compruebe los
efectos de este mudra, ¡se sorprenderá!


Mudra de desintoxicación

Con las dos manos: colocar el pulgar en la pared interior de la tercera falange del dedo anular.
Por lo menos una vez al año, habría que llevar a cabo una cura depuradora del organismo, sin que importe demasiado que se haga en un magnífico balneario o en casa. Pero lo que sí es fundamental es que durante el tiempo que se realice, usted se cuide mucho, y se permita descansar todo lo necesario, sin olviaar incluir el suficiente ejercicio (pasear, Yoga, ejercicios respiratorios).
Lo más eficaz y suave es una dieta de arroz o patatas. Durante 3 o 4 días, por la mañana, tome una infusión de ortigas (Urtica dioica L.) y coma pan que sea fácil de digerir; a mediodía y por la noche un plato de arroz o patatas con hojas de alguna verdura al vapor. Entre horas, beba agua o tome infusiones. Cada dos días debería administrarse una lavativa y de vez en cuando, reforzar la depuración con una cataplasma. La cataplasma de patata, por ejemplo, es fácil de preparar y extrae literalmente las toxinas del organismo. Aplíquesela como complemento de la cura de desintoxicación general sobre el hígado o los pulmones' o también en las partes del cuerpo que le duelan. Cocer
las patatas con piel y aplastarlas con un tenedor para formar una pasta. Envolverla en un paño de algodón y colocarla en el lugar elegido; cubrir la cataplasma y esa parte del cuerpo con un paño caliente. Dejar actuar durante unos 30 minutos. Los días que dure la cura de depuración, conviene echarse y descansar de vez en cuando; es el momento ideal para practicar este mudra que ayuda a reforzar el proceso de desintoxicación.


Shakti-Mudra
(En honor de Shakti, la diosa de la energía vital)

Junte los dos anulares y los dos meñiques y doble los otros dedos con suavidad sobre los pulgares, también doblados,
bajo la palma de la mano. Sienta la respiración en el abdomen y prolongue ligeramente la espiración. Según lo necesite o 3 veces al día durante 12 minutos.
El Shakti-Mudra fortalece el impulso respiratorio en la zona inferior del pecho; la respiración se percibe, multiplicada, en el abdomen. Tiene un efecto relajante y favorece el sueño por la noche.
Si se practica con demasiada frecuencia o durante mucho tiempo seguido, puede producir letargia. En ocasiones distiende
agradablemente la pelvis y actúa contra las contracciones espasmódicas del intestino o las molestias de la menstruación.
Las personas que tienen dificultades para coger el sueño suelen pedirme consejo, y uno de los que les doy siempre es efectivo:

  • Practique una versión ligeramente modificada de este mudra antes de dormirse. La mayoría de las personas duermen de lado. Si este es su caso, coloque la almohada entre las manos, el meñique y el anular están pegados y los otros dedos por encima y por debajo de la almohada.

  • Doble una mano hacia atrás y hágala girar despacio hacia la derecha y hacia la izquierda 6 veces; después haga lo mismo con la otra mano; luego con un pie y después con el otro.

  • Frótese con un paño mojado la cara exterior e interior de las piernas y, sin secadas, métase en la cama.



Maha-Sacral-Mudra
(Mudra de la pelvis mayor)

Unir las yemas de los anulares una con otra y las de los meñiques con las de los pulgares. Durante 10 movimientos respiratorios mantener esta posición y después cambiar. A continuación, unir las yemas de los meñiques una con otra y las de los anulares con las de los pulgares. Mantener también esta posición durante 10 movimientos respiratorios. Según lo necesite o 3 veces al día durante 7 minutos.
Este maravilloso mudra es de gran ayuda en el caso de molestias abdominales, sobre todo para los dolores de la menstruación, cuando se da una actividad intestinal débil, se producen espasmos intestinales o se sufren trastornos de la vejiga o de la próstata. Proporciona alivio relajando y equilibrando las energías.
Mientras practica este mudra realice también entre 10 y 30 veces el Maha-Bandha. Repetir cada día varias veces.
Este ejercicio se puede practicar, por supuesto, sentado en el inodoro.
A partir de los 50 años, muchas personas se ven afectadas por trastornos como la debilidad de vejiga, hemorroides, atonía o tensiones en la zona del ano y la vesícula. Con entrenamiento, el músculo pubococcígeo13 puede mejorar.
Como medida adicional contra la relajación de los esfínteres vesicular y anal, utilice el Viparita Karani-Mudra.
También es bueno para la vejiga y la próstata masticar semillas de calabaza y las infusiones de peral (Pyrus communis) o de hojas de uva de oso (Arctostaphylos uva-ursi).



Makara-Mudra
(Makara; nombre de un cocodrilo de la mitología india)

Una mano descansa en la otra; el pulgar de la mano situada debajo, se coloca entre el anular y el meñique y reposa en el centro de la palma de la mano situada encima. Unir el pulgar y la punta del anular de esta mano.
Practicar de 3 a 4 veces al día durante un máximo de 10 minutos.
El cocodrilo puede poner en marcha en un espacio muy breve de tiempo una enorme fuerza acumulada durante sus larguísimos periodos de descanso. También el ser humano tiene una reserva de fuerzas que se repone en los periodos de descanso. Este mudra activa la energía de los riñones, relacionada con dicha reserva.
En la mayoría de los casos, sentirse abatido, deprimido e insatisfecho, o tener ojeras, no es más que un síntoma de que se han reducido las reservas de energía. Además de los paseos al aire libre y los masajes en las orejas, son de gran ayuda los ejercicios respiratorios del Yoga. En mi caso, lo que me ha dado mejores resultados ha sido la técnica de respiración completa Yogui, que puede practicar se de pie, andando, sentado o echado: respire hondo, hinche el abdomen y el pecho y levante los hombros, contenga la respiración durante unos segundos y espire despacio. Al final de la espiración practique una ligera contracción del abdomen para poder expulsar más aire. Tenga en cuenta que las pausas después de la inspiración y de la espiración deben prolongarse durante unos segundos.
Este mudra, aparte de tener efectos muy relajantes, ayuda a centrarse y otorga una gran sensación de seguridad y confianza.


Mukula-Mudra
(Mano de pico)

Con las dos manos: apoye los cuatro dedos en el pulgar y aplique las puntas de los dedos a la parte del cuerpo que más energía precise. Según lo necesite o 5 veces al día durante 5 mÍnutos.
Este mudra para relajar y dar fuerzas se aplica al órgano o la parte del cuerpo que duele, está debilitado o tenso. Es como si se aplicara un rayo láser de energía regeneradora a la parte del cuerpo afectada o al órgano deseado. Samuel West, un científico y sanador estadounidense, utiliza el Mukula-Mudra con mucho éxito cuando hay que recargar de energía eléctrica un órgano. Ha podido demostrar que todas las enfermedades, y también muchos dolores indefinidos, se deben a que el campo eléctrico correspondiente es demasiado débil. Los dedos, según West, se aplican a los distintos órganos de la manera siguiente:

  • Pulmones: los dedos se aplican a derecha e izquierda, unos 5 cm por debajo del esternón.

  • Estómago: los dedos de ambas manos se aplican justo debajo del esternón.

  • Hígado y vesícula biliar: aplicar la mano izquierda al extremo inferior del esternón, mientras con la mano derecha se recorre 21 veces el extremo de las costillas del lado derecho, como si se quisiera encender una cerilla.

  • Bazo y páncreas: aplicar la mano derecha al extremo inferior del esternón, mientras con la mano izquierda se recorre 21 veces el extremo de las costillas del lado izquierdo, como si se quisiera encender una cerilla.

  • Riñones: aplicar los dedos de ambas manos en la espalda, a unos 5 cm por encima de la cintura.

  • Vejiga: aplicar los dedos de ambas manos a derecha e izquierda junto al perineo.

  • Intestinos: aplicar los dedos de una mano sobre el ombligo y trazar un círculo, cada vez mayor, de derecha a izquierda (como una espiral).



Mudra de las articulaciones

Mano derecha: unir el pulgar y el anular. Mano izquierda: unir el pulgar y el dedo medio.
Según lo necesite o 4 veces al día durante 15 minutos. Si está enfermo practíquelo 6 veces al día durante 30 minutos.
Este mudra equilibra la energía en las articulaciones. He tenido muy buen'as experiencias con él, después de haber dado un largo paseo o recorrido la montaña, y volver con dolor en las rodillas o de haber trabajado muchas horas sentada ante el ordenador y haber acabado teniendo molestias en los codos.
Contra los dolores en las articulaciones también son muy útiles los numerosos ejercicios dinámicos de Yoga que he descrito en mis libros (ver bibliografía). Todas las personas mayores de mi familia sufren de artrosis, grave en algunos casos. Yo también padecí durante 20 años dolores en la articulación de la rodilla y de la cadera. Sin embargo, en la actualidad, gracias al Yoga, no tengo la menor molestia. También me han sido de gran ayuda las cataplasmas de todo tipo. Por lo tanto, no se deje convencer de que lo suyo es una enfermedad crónica y de que debe acostumbrarse a convivir con el dolor el resto de su vida. ¡Haga algo por evitarlo! La curación puede durar meses, pero con constancia el éxito está asegurado.
Un ejercicio maravilloso para todas las articulaciones es el del osito. Lo más importante es que trace los círculos muy relajado y despacio. Los movimientos se llevan a cabo acompañados de una respiración lenta.
Échese de espaldas, baje un poco la barbilla y rodéese las rodillas con los brazos. Después ponga los brazos y las piernasperpendiculares al cuerpo.
• Sacuda con suavidad los dos pies y las dos manos.
• Trace círculos con las articulaciones de los pies y de las manos.
• Trace amplios círculos con los brazos y las piernas como si quisiera dibujar un enorme ocho en el techo.
• Doble y encoja los brazos y las piernas.


Kalesvara-Mudra
(Dedicado a la divinidad Kalesvara, que reina sobre el tiempo)

Las yemas de los dedos medios, las dos primeras falanges de los índices y los pulgares se tocan. Los otros dedos están doblados hacia dentro. Los pulgares señalan hacia el pecho y los codos están levantados hacia fuera. Inspirar y espirar despacio 10 veces. Después observar la respiración alargando las pausas tras cada inspiración y cada espiración.
El Kalesvara-Mudra tranquiliza la avalancha de pensamientos o las emociones alteradas. Cuanto más se tranquiliza la persona, mayores se hacen los intervalos entre los pensamientos. Al mismo tiempo, aumenta la capacidad de discernimiento para poder realizar nuevas observaciones sobre uno mismo, buscando y encontrando soluciones.
Cuando se produce una hiperactividad del «aparato pensante» o por ejemplo se da vueltas a determinados pensamientos sin poder detenerlos, la flor de Bach número 36, el castaño de Indias, produce auténticos milagros.
Este mudra también se emplea para cambiar rasgos del carácter, estimular la memoria y la concentración o suprimir comportamientos adictivos. Para ello debe practicar se a diario, como mínimo de l0 a 20 minutos.


Shivalinga
(Mudra para reponer fuerzas)

La mano derecha, con el pulgar extendido hacia arriba, descansa sobre la palma de la mano izquierda que adopta la forma de un cuenco. Los dedos de la mano izquierda están juntos. Las manos están situadas a la altura del abdomen y los codos se abren hacia los lados y hacia delante. Según lo necesite, tantas veces como quiera o 2 veces al día durante
4 minutos.
La mano derecha en este mudra simboliza la fuerza masculina, el falo de Shiva, que en la mitología india encarna el aspecto destructor de la más alta divinidad. De la misma manera que el falo simboliza un inicio, Shiva representa la divinidad que facilita este nuevo comienzo en la medida que destruye algo, con el fin de crear las condiciones necesarias para la renovación. Si las flores no se marchitaran, no habría tampoco frutos, o si en nuestro organismo no se destruyeran las células gastadas, se producirían excrecencias, etc. Se trata de un círculo eterno que debe funcionar de forma impecable también en nosotros, tanto en el ámbito físico como en el anímico-mental. Una fuerza interior, que todos tenemos en reserva, lo mantiene en funcionamiento, y esta fuerza está asignada al Elemento Agua (ver anexo C). Este acumulador se alimenta de la respiración. Por eso es tan importante la calidad óptima de la respiración (ver pág. 31). El Elemento Agua actúa sobre el borde exterior de la mano y en el centro de la mano, mientras que el pulgar actúa como un conductor de la energía que se asimila a través de los pulmones.
Este mudra se emplea contra el cansancio, la insatisfacción, el abatimiento, las depresiones o para aliviar el agotamiento tras haber tenido que soportar una prolongada tensión o sobrecarga.
También se puede practicar en los tiempos de espera, mientras aguardamos los resultados de una exploración médica, por ejemplo.
Este mudra ayuda a que prosperen los procesos de curación, sin que importe el estado ni el tipo de enfermedad. Y por lo que se refiere a las curaciones, hace muchos más milagros de los que se conocen. No lo olvide cuando tenga necesidad de curarse.


Jñana-Mudra y Chin-Mudra
(Gesto de la conciencia y gesto del conocimiento)

Con las dos manos: las puntas de los pulgares tocan las puntas de los índices, mientras los otros dedos permanecen extendidos. Las manos yacen relajadas sobre los muslos.
Si los dedos señalan hacia arriba, hacia el cielo, el mudra recibe el nombre de Jñana-Mudra; si los dedos señalan hacia abajo, hacia la tierra, Chin-Mudra.
Estos mudras se practican de dos maneras: la primera tal y como se ha descrito, es cuando se tocan las puntas del pulgar y el índice; en la segunda versión, la punta del índice toca la primera falange del pulgar y el pulgar ejerce una ligera presión sobre la uña del índice. La primera es la postura pasiva y receptora, y la segunda, la activa y dadora.
Estas son las dos posturas de las manos más conocidas del Hatha-Yoga y actúan a nivel corporal, anímico-mental y espiritual. Estos gestos simbolizan la armonía de la conciencia humana (pulgar), y los tres dedos extendidos, las tres Gunas, cualidades que mantienen en marcha toda la evolución, tanto en el macrocosmos como en el microcosmos: Tamas (letargia), Rajas (actividad) y Sattwa (equilibrio, armonía). El círculo cerrado del índice y el pulgar representa el objetivo del Yoga: la unión de Atman, el alma individual, con Brahman, el alma del mundo.
Este mudra lo encontramos en muchas representaciones de las divinidades indias; aparecen con la mano derecha alzada sobre el corazón, y el pulgar y el índice unidos, para dirigirse al creyente. Es el gesto de la proclamación de la enseñanza. Los budistas también lo conocen y lo llaman Vitarka-Mudra (gesto de la discusión). Con él, la divinidad o Buddha subraya la importancia de sus palabras. Cristo también aparece representado haciendo este gesto en los iconos bizantinos antiguos, y en la liturgia católica el sacerdote lo hace tras la consagración.
Cuando el Jñana-Mudra se practica de corazón es algo maravilloso.
La mano se encuentra de nuevo a la altura del corazón, el índice y el pulgar se tocan, aunque ahora se dirigen hacia dentro
y hacia arriba. Así simbolizan sencillamente la sabiduría de Dios.
Aquí se trata de la entrega del ser humano a la sabiduríá divina y su reconocimiento. En este gesto reside también una ternura que a mí me conmueve el corazón.
Con esta variante del Jñana-Mudra nos encontramos ya a un nivel espiritual, pero no hay que pasar por alto su efecto físico.
Cuando este gesto se emplea para aliviar trastornos físicos, da igual que se practique el Jñana-Mudra o el Chin-Mudra. Según Dev Keshav, este mudra es un remedio universal que mejora los estados de tensión y de desorden y estimula la memoria y la concentración.
Clarifica el espíritu, todos deseamos mantener la cabeza clara ante cualquier situación. También se emplea en casos de insomnio o de somnolencia, depresiones e hipertensión. Este mudra puede combinarsé con otros mudras, y refuerza su efecto si se practica antes o después de otro o con una mano mientras con la otra se realiza otro mudra.

 
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